martes, 26 de abril de 2011

Mi primera carrera

Aunque no es realmente mi primera carrera, ya que de pequeño ya tuve mis primeras experiencias, pero mis inicios son tema para otro momento que os contaré. En la vida llegas a una época en que los estudios y el trabajo predominan en tu horario diario. Eso hace que te desvincules muchas veces del deporte parcial o totalmente como fue mi caso a los 16 años.

Pasados unos 4 o 5 años eran temporales las veces que iba a correr, gracias a un buen horario de madrugada me permitía tener las tardes para mi, y cogí la rutina de salir a correr hasta que un nuevo cambio de horario me hizo abandonar esta practica, hasta hace poco mas de un año.

Era muy intermitente, podía llegar a estar hasta 6 meses corriendo pero los horarios no me permitían hacer algo que me gustaba, que me relajaba, que me liberaba. Pero hace poco mas de un año me regalaron un Ipod y poco después descubrí el Nike+ que era un receptor y un sensor que calculaba tu ritmo, en un principio fue un capricho. En los meses de Enero y Febrero lo usé un par de veces, hacía frío pero era muy discontinuo pero poco a poco me volvió a enganchar, el buen tiempo, el guardar los registros de mis entrenamientos, el sentirme bien con mi cuerpo y el estar en forma me empujaron.

Solía rodar entre 3 y 5 Kilómetros. Mi primer reto fue las fiestas locales, que eran carreras de apenas 3K me sentía en forma y se disputaban 3 en 3 semanas, por lo que me apunté a la primera. Pero una semana antes caí enfermo, dolor de garganta, fiebre y estuve una semana en cama, cosa que no me había pasado antes en la vida, me iba a perder mi primera carrera. Un día antes de esa primera carrera ya con el dorsal me sentía bien, en mi cabeza rondó la idea de presentarme, pero esa misma noche me di cuenta que solo era un espejismo, me sentía cansado y no estaba recuperado osea que guarde el Dorsal de mi primera no Carrera como recuerdo y como nuevo reto a conseguir.


Me fui recuperando y seguí entrenando, fue duro entrenar a horas donde la temperatura rondaban los 35ºC hasta el mes de septiembre en que la temperatura bajó a 20ºC y noté una mejoría en mi ritmo y mis tiempos. Llegó el invierno y me propuse los 10K de la Sant Silvestre Barcelonesa que este año se celebraba en Sant Cugat por lo que estaba cerca de casa, y era una carrera casi nocturna, yo estaba acostumbrado a rodar por la tarde-noche y en invierno era de noche muchas veces entrenaba a oscuras. Esos meses también fueron duros, el frío de algunos días rozaban los bajo cero y de mis 3 a 5Km comencé a realizar entre 7 y 8 inclusive unos cuantos 10K para saber si aguantaría.

Llegaba la fecha tenia mi Primer dorsal y me propuse dos retos, terminar los 10K y bajar de los 50 minutos. Visitando la web de la carrera encontré el recorrido, me lo descargué en el móvil y cogí la bicicleta para ver como era. Así sabia como podía organizar la carrera y el ritmo.

Llegó el día que amaneció lluvioso pero el piso se secó y gracias a la lluvia la temperatura se moderó. El día fue duro pero conseguí llegar no muy cansado por lo que me preparé y me puse al final del todo, era mi primera carrera y además masiva osea que decidí ir a mi ritmo y no encontrarme con la aglomeración de gente, pero resultó imposible.

Nada mas comenzar tuve que situarme a un lado para ir avanzando, era difícil conseguirlo porque cuando no se paraba alguien de repente y debías esquivarlo, alguien te cerraba el paso y te hacia frenar, pero conseguí un ritmo rápido, sobre los 4min/km pensé que era normal, el inicio era plano y estaba acostumbrado a entrenar en montaña pero decidí moderarme en el tercer quilómetro ya que sabía que pronto el recorrido seria mas duro, pero fui acusando problemas respiratorios, es lo que conlleva el invierno y el frío y por el quilómetro cuatro la dificultad de respirar bien me hizo coger flato. Era bajada pero se volvía plano el terreno.

Sentí un fuerte dolor, no era normal, siempre que tenia flato, si vale, dolía pero me permitía correr o trotar, aquel día me era imposible, pensé que era mi fuerte ritmo inicial pero lo había reducido a mis 5.15 que solía hacer de media en montaña por lo que se debió a una mala respiración. Eran unos 600 metros planos en los que solo podía caminar y todo el mundo me adelantaba, intentaba concienciarme “he de acabar, he de recuperarme pero no pasa nada por que me adelanten, mi primer objetivo es acabar” pero los esfuerzos por calmar el flato no servían para nada, intentaba trotar pero a los 3 metros volvía a caminar hasta que llegue a una fuerte subida, esta me permitió empezar a trotar y correr, tenia flato, dolía pero podía seguir y además podía adelantar, ya nadie me adelantaba y eso psicologicamente me ayudaba así que seguí tirando hasta coronar las dos subidas en la que el flato no había desaparecido pero si me permitía continuar.

Mi ritmo se reguló entre los 5 y los 4.45 de media, solía seguir a algunos para tener un ritmo y poco a poco iba avanzando. El recorrido era ya de bajada por lo que puse el punto muerto y me dejé llevar, mi ritmo mejoraba hasta llegar a los 100 metros finales. Allí me vi con fuerzas y para demostrármelo sprinté adelantando a los 4 corredores que tenia delante. Llegué exhausto, no rebajé mis 50 minutos por uno aunque no los hubiera dado por valido ya que mi GPS no llegó a marcar los 10K pero terminé que era mi principal reto.

En los 10 siguientes días no realicé ejercicio pues me puse malo pero poco después volví y analicé mi carrera mientras entrenaba y volvía a coger ritmo. Tuve un problema o cometí un error pero me sobrepuse y aprendí a gestionar una carrera, es una experiencia para la próxima carrera. Por que lo importante es disfrutar, conseguir tus retos, sentirte bien y aprender de todo.

viernes, 11 de marzo de 2011

Alta Tensión

No voy a hablar nada relacionado con tener alta la tensión, sino en esos momentos que nuestro cuerpo sufre por culpa del estrés, la tensión, el nerviosismo, el miedo a algo nuevo, cuando estamos en estas situaciones que nuestro cuerpo responde aumentando el ritmo cardiaco y muchas veces nos hace participe de ello palpitando con mas fuerza, es cuando decimos eso se me va a salir el corazón. También tenemos una energia acumulada, la mayoria energia negativa, que necesitamos liberar, producida mayoritariamente por el estrés o algún tipo de presión a la que estamos sometidos en ese momento.

Una de las soluciones que mucha gente utiliza, es la de gritar o dar un golpe, esto nos da la posibilidad de liberar esa energia, de forma descontrolada ya que un golpe puede ocasionernos lesiones o producirnos nosotros mismo alguna contusión para distraer a la mente de ese dolor o pensamientos que nos turba, que nos produce el estrés. Lo causan preocupaciones, el miedo a algo nuevo, una inversión, una nueva relacion, y se junta con el nerviosismo y la incertidumbre y termina tensandonos, lo que se traduce en palpitaciones rapidas y fuertes. Logicamente estos sintomas son eventuales de lo contrario deberiamos acudir a un hospital.

Cuando nos embargan los problemas y se dan alguna de estas situaciones lo mejor es salir a pasear o incluso a correr, a un ritmo suave, comenzando con el trote, esto nos hace que nuestro cuerpo que quiere liberar energia de manera inminente lo haga de forma controlada y se ponga a ritmo de nuestro corazón. En ese momento en que corazón y cuerpo van acompasados la mente se centra en el esfuerzo fisico y a medida que vamos desgastandonos el cansancio nos va relajando, vamos liberando energia.

Cuando hemos conseguido rodar poco mas de medio quilometro notaremos que la mente a desconectado ha llegado a su momento ZEN, a puesto el piloto automático de nuestro cuerpo, corazón y cuerpo ya viajan al mismo ritmo sin molestarnos, en ese momento que la mente no envia el 100% de su capacidad al problema, que lo reparte permite pensar con mas calma.

Rodando por una zona con pocos coches y personas que no atraiga nuestra atención podemos realizar un analisis de lo que nos hace sentir mal e incluso llegar a una solución o una idea que nos permita llevar a solucionar el problema lo mejor posible o intentarlo. Nos permitirá buscar una via alternativa, otro punto de vista que con anterioridad no contemplabamos.

En este momento el nerviosismo baja, nuestro corazón ya no sufre tanto, los malos pensamientos se convierten en posibles soluciones.

jueves, 24 de febrero de 2011

Volveré

Esta era la frase que siempre usaba el actor Arnold Schwarzenegger en sus películas (I'll be back), aunque en la traducción al español se ha ido variando en diferentes frases: "Volveré", "Sayonara Baby", etc.. .

Lo más difícil no es empezar a correr sino volver a empezar. Es un paso difícil de dar en caso de haber pasado por una lesión. El miedo a recaer o el intento de recuperar el tiempo perdido pueden ser nuestros lastres y quien nos impida ponernos en forma.

Si hemos estado en el dique seco durante un tiempo, lo más importante es tomárselo con calma, ir despacio y con buena letra, sin precipitarnos. Los errores más comunes en estos casos suelen ser el volver antes de hora, pensar que ya no nos duele o nos duele poco y querer regresar sin estar preparado, en estos casos lo que hacemos es retroceder en el tiempo de recuperación, volvemos a recaer por lo que se ha de tener claro que a la mínima molestia debemos desestimar el esfuerzo físico que estamos o deseamos realizar.

Los comienzos son duros por eso el tomárselo con calma, para que la recuperación de la tonificación, la resistencia y nuestra velocidad se realice correctamente y sea efectiva, es muy importante. Hemos de saber que el primer día no tiene nada que ver con nuestra última sesión, que seguramente hayan pasado bastantes días.

Ser esclavo de las estadísticas es el otro motivo que puede perjudicar nuestro retorno, el mantener la calma y progresar con tranquilidad son esenciales, no fijarse una distancia sino un tiempo, no fijarse una velocidad. Al igual que los que se inician deben marcarse una meta en tiempo, 5, 10 minutos, y si podemos, hacer varias series, y así progresivamente, una vez esta etapa se ha superado la siguiente es marcarse la distancia, en la que podemos hacerla en varias series y una vez ya hemos superado esta segunda etapa miraremos la velocidad, en ese momento seguramente ya volvamos a estar como aquella última sesión. Este proceso puede durar entre un mes o cinco dependiendo de nuestra condición fisica, el tiempo que hayamos estado parados o la memoria que haya adquirido nuestro tiempo de deportista con el paso del tiempo.

A nadie nos gusta ver que los números no son los de antes, que hemos vuelto atrás, que cuando corremos con los amigos o en carreras, vamos detrás de quien antes superabamos. Pero todo es un proceso que el día de mañana volverá a la normalidad, habremos perdido la primera batalla pero quedarán muchas que si lo hacemos bien volveremos a ganar.

Los primeros días son duros, primero porque comparamos números y no debemos, pero si somos fuertes y tomamos un ritmo adecuado que no sobrepase la pauta de nuestra recuperación lo superaremos, después vendrán la rigidez y la carga de la vuelta a la rutina y el cansancio al que no debemos llegar porque significará que hemos forzado demasiado y cargaremos de nuevo nuestras piernas con la posibilidad de recaer y volvernos a lesionar.

Finalmente si nos guiamos por el tiempo podremos adquirir el ritmo adecuado de entrenamiento sin llegar al cansancio e ir mejorando hasta empezar por las primeras marcas de kilometraje, no superiores a 5K aunque pueda parecer una marca asequible. Nos tenemos que fijar como un ritmo el que nos permita mantener una conversación, ya sea a 4min/km o a 6, ya que el ritmo será lo que progresará poco a poco pero nos devolverá con el paso de los meses a la normalidad.

viernes, 21 de enero de 2011

Epolution

El tema de hoy no irá relacionado con el running ni con ningún deporte en concreto sino a la ‘evolución’ de las ciudades y los pueblos. En una pequeña parte corresponde al deporte ya que por las ciudades, bosques y parques es donde practicamos todo tipo de deporte, ciclismo, atletismo, patinamos, caminamos, etc... .


En un mundo en crisis, en el que se empieza a mirar un poco por el medio ambiente una vez hemos visto que este mundo se queja, el terrible calor del verano o las ultimas nevadas en lugares en el que no nieva como las islas baleares, los desbordamientos de los ríos por las lluvias torrenciales hacen que los que habitamos en esta tierra y tenemos uso de razón intentemos mejorar el nivel de vida y que haya menos polución en el mundo. La gasolina a precio elevado hace que el coche electrónico, los autobuses de hidrógeno y otros entren en esta sociedad poco a poco.


martes, 11 de enero de 2011

Mi primer dorsal

Este es el paso que dan muchos de los deportistas que llevan tiempo viendo el running como algo más de su vida cotidiana, el paso de entrenar por placer a marcarse un objetivo concreto, enfundarse un dorsal apuntándose a su primera carrera.

La fase previa a nuestro primer dorsal siempre han sido nuestros inicios, desde el gimnasio del colegio donde se jugaba a fútbol, baloncesto o como en mi caso hacíamos altelismo. Las pruebas atléticas dignas de unas olimpiadas: Salto de longitud, Salto de Altura, Pesas, Relevos, 100m lisos, 3.000m...

El espíritu de competición y el deporte nos picó el gusanillo haciendo de ello algo que superar, marcar un gol, superar tu marca, aprobar o sacar buena nota en educción física, en algunas carreras muchos queríamos tener el objetivo de ganar o de quedar una posición por delante de la última vez (superar al que quedó por delante nuestro). Ahí nacieron nuestras ganas de ganar, de superarse, de competir, de estar en forma, de hacer deporte.

A esto le siguió el competir en diferentes disciplinas apuntándose a fútbol, basket, handbol, voleibol o el mismo atletismo..., que simplemente nos daba una disciplina de entrenamiento: horarios, superación y competición, pero sobretodo compartir con tus compañeros experiencias y mejorar a nivel personal o colectivo.

Una vez pasa ese tiempo en el que el trabajo, los estudios o la pareja, el tiempo y sus horarios hace que muchos renuncien, renunciemos a estos deportes volviendo al cabo de un tiempo al running, porque nos gusta sentirnos bien, nos gusta estar en forma, nos divierte el paisaje, el deporte.

Vuelves al cabo de un tiempo con el fin de sentirte bien, cuando tienes tiempo, continua el gusanillo correr, empiezas a controlar tu tiempo total, el tiempo por quilómetro, los quilómetros totales, pero ello no te preocupa, son solo informativos hasta que llega el día de dar el paso.

Quieres medirte realmente y saber cual es tu nivel, ¿Quedaras bien?, ¿Seras el último?, ¿Tu preparación ha sido la adecuada?, ¿Terminarás?, ¿Te superarás?, ¿Correrá algún famoso en esa carrera?, ¿Que es el chip amarillo?, estas preguntas te invaden y te tomas el mes anterior de otra forma, ya no valen las escusas de que si hace frío, si llueve, si hace calor porque de lo contrario seguramente esa carrera puede que te decepcione. En este caso hay que analizar que se hizo mal y sobre todo volver a intentarlo, intentar acabar, superar tu último registro, ir a por tu segundo dorsal, la siguiente carrera y el siguiente objetivo.

Por lo tanto si aun no estas apuntado, a que esperas, una Sant Silvestre, una Fiesta Mayor cualquiera es buena para empezar si se adapta a lo que estas preparado, no te lo pienses dos veces, ya tardas...

miércoles, 22 de diciembre de 2010

Temperatura corporal

La temperatura corporal no es tan solo la temperatura de tu cuerpo, esa que miramos con un termómetro cuando estamos enfermos, aunque algunos lo ponían en la lampara de noche para estar enfermos, sino la sensación de temperatura que tiene nuestro cuerpo mientras practicamos el running. Esta temperatura viene dada entre la temperatura exterior y la ropa que llevemos.

Hay muchos blogs que nos dicen que debemos hacer en invierno, o cuantas capas debemos de llevar, es una buena guia para comenzar, pero siempre eres tu el profesional de tu propio cuerpo y el que ha de experimentar cual es la indumentaria apropiada para cada día y temperatura para evaluar las sensaciones que se obtiene, para estar preparado para el día de la carrera o para el resto de entrenamientos.


Un método para prepararte y saber cual de tus prendas debes ponerte, es en primer lugar conocer que tipo de ropa disponemos en nuestro armario, después debemos conocer las condiciones ambientales del día, la hora y la zona en la que vamos a correr.

En muchos casos la temperatura corporal repercute tanto o más como la temperatura exterior, al igual que el calor extremo del Agosto a pleno sol, o el Diciembre bajo cero influye en nuestro rendimiento, lo es la sensación térmica que tengamos. No es bueno pasar frío o calor, sobretodo en invierno.

Una vez que sabemos cuanto nos abriga la ropa de nuestro armario y saber por donde vamos a ir, por ciudad, por campo a través, bajo los arboles es determinar la temperatura ambiente, es aconsejable disponer de un termómetro en casa, en el exterior y a poder ser que no esté expuesto al sol, porque sino la temperatura sera superior, de ser así podríamos llegar a calcular a cuanta temperatura estaremos si corremos a la luz del sol, pero en invierno seria errónea ya que posiblemente se hará de noche pronto y el sol desaparecerá.

Una vez tengamos la temperatura, sabremos que recorrido puede irnos mejor, en un verano caluroso buscar zonas protegidas del sol o de lo contrario el sol que nos caliente, en inviernos fríos zonas soleadas o protegidas del viento que nos helará. Con estas dos variable solo nos queda coger la ropa que mas se ajuste, y si no pasamos frío o calor, (sobre todo en invierno ya que en verano seguro que calor pasamos) debemos memorizar o apuntar cuanta ropa o que tipo de ropa, el tejido vaya, hemos utilizado para ese día en concreto. Siempre teniendo en cuenta que al quemar calorías es como si tibieramos entre 5 o 10 más de la real, en función de esto vestirnos para nuestro desgaste diario de calorías.

En pleno invierno son algunos corredores que comentan en revistas que se montan un circuito cerca del coche, así en cada vuelta se desprenden de una prenda. Aunque si calculamos estas tres variables, a los pocos minutos de empezar a correr llegaremos a la temperatura estable, que una vez calculado no debería molestarnos ni hechar en falta ninguna capa de ropa.

Por ultimo pensar que los estiramientos es el momento donde nuestra temperatura baja, nuestro sudor se enfría y sentimos el cambio de temperatura por lo que en verano ir a la sombra y en invierno si puede ser realizar los estiramientos de antes o después a poder ser en el interior de nuestra casa. También es aconsejable fijarse en el termómetro a la vuelta ya que siempre puede bajar o subir la temperatura y saber que a cierta hora de cierta estación suele variar la temperatura.

Es importante porque esto puede influir en nuestro rendimiento, pasando frío y resfriandonos o a asarnos de calor. Vereis que una vez cogida esta rutina sabremos que ponernos en el momento adecuado.

viernes, 10 de diciembre de 2010

Correr sobre mojado

Esta tarde al salir del trabajo he comentado a una compañera "Esta lloviendo mal día para correr" a lo que me ha comentado que era día para escribir. Pues he pensado que era día de ambas cosas. La sorpresa al llegar a casa era que no llovía, la diferencia de distancia del trabajo cuando supera los 20K puede dar estas ventajas en algunos casos que se pueden convertir en inconvenientes otro. No llovía y estaba en parte seco.

Me he puesto las zapatillas y he hecho 10K por segunda vez, correr sobre mojado es algo con lo que se ha de ir con mucho cuidado.

Lo primero es proveer que tiempo nos vamos a encontrar con en el tiempo en el que vamos a estar fuera. Por norma general si es invierno y como beneficio de la lluvia va a ser la temperatura ya que no descenderán tanto y nos encontraremos con una temperatura mas equilibrada, nos podremos quitar lo que llevemos de más, sobre todo si prevemos lluvia o llovizna llevar la ropa impermeable que nos cubrirá del agua y protegerá del aire y frío. Por lo tanto estudiar que se va a llevar para no pasarnos, y alguna gorra si lleváis gafas o queréis protegeros la cabeza del agua de la lluvia o arboles.

Cuando corremos por ciudad lo primero que se nos viene a la cabeza son los pasos de peatones pero en el fondo no es el punto más 'peligroso' y deslizante de la ciudad, siempre que no nos encontremos con la típica zona donde se ha repintado mas de dos y tres veces que nos hará patinar más de lo normal aunque el problema mas grande se lo llevan los ciclistas en estas zonas. Para mi las aceras, muchas de ellas son de un material que no solo no absorbe el agua sino que es bastante resbaladizo, es un punto a tener en cuenta y tener cuidado. puede ser difícil correr sobre algunos tipos de baldosas que ya nos hace deslizarnos cuando caminamos en el día a día con el calzado diario.

Si decidimos ir por bosque o parque debemos conocer el estado del mismo ya que puede estar enfangado. El paso de gente o algunos sitios de coches genera una especie de charco que se convierte en barro. Y cuando atraviesas una de esas zonas de barro no sabes cual va a ser el resultado. El resultado más leve será patinar y salvar el obstáculo, con ello ganamos el lastre que llevaremos durante varios kilómetros en nuestras zapatillas, en el lado negativo podemos llevar parte de ese fango en nuestro cuerpo ya que una vez que pisas las tierras movedizas no se puede volver atrás solo queda caminar con pies de pluma aunque el peso sea de plomo y salir cuanto antes de la zona.

Por eso lo mas adecuado es buscar una acera que no lo sea o por lo contrario asfalto, aunque correr por carretera no es lo mas seguro también existen zonas industriales o parques en que sus paseos son de asfalto y este nos dará agarre y drenará mejor el agua que el resto de materiales por el que correremos. Somo como carriles bici.

Este es el terreno mas adecuado, caminos para peatones o bicicletas de asfalto, como alternativa tenemos la carretera en el que debemos tener cuidado con la circulación por ello ir por el lado contrario a los coches, en el caso de ser aceras donde estemos protegidos yo aconsejo el lado de los coches, derecha, si es de noche para evitar las fuertes luces de los mismo cuando haya poca iluminación. En los caminos que comento anteriormente debemos tener cuidado con algunas zonas en las que el agua arrastra tierra sobre el asfalto y lo convierte en barro, también los desniveles de las raíces de los arboles o las ramas que irá modificando nuestro peinado si no son muy altas con el remojón que nos llevaremos por la anterior lluvia. En verano puede ser gratificante y refrescante pero en invierno no tanto.

Por último si decidimos salir a correr sobre mojado o bajo la lluvia tener en cuenta que cualquier caída no solo puede con llevar el daño físico, sino que muchos de nosotros llevamos encima algún aparato ya sea de música, tu mp3 o de control, Garmin, Polar, Nike+, My Adidas Coach, Suntoo, y ellos llevan reloj, GPS, etc... que llevamos encima y una caída puede hacer que se golpeen y no son precisamente baratos.